LA IMPORTANCIA DEL GOCE EN LOS PROCESOS DE ABERTURA ESPIRITUAL Y SANACIÓN EMOCIONAL

Si has llegado aquí es porqué estás en alguno de estos dos divertidísimos procesos o los dos a la vez. Seguramente hayas revisado más de una vez tus patrones, tus creencias limitantes, hayas fruncido el ceño intentando recordar traumas de la niñez, matado a tu padre y a tu madre (espero que la mayoría de forma metafórica), dibujado en tinta china tu carta astral o bebido raíces en bosques amazónicos. Bien, eso esta muy bien. El mundo te lo agradece. Ahora respira.

En la era de la inmediatez la oferta de terapias, formaciones, talleres y retiros es infinita. No los harás todos, no los tienes que hacer todos. Para un segundo. Ablándate un rato. Sé que es intenso, tiene que serlo. Pero también puedes bailar. Bailar mucho con el rímel corrido porque tu proceso te pide que llores o bailar mucho con el culo casi tocando al suelo porque necesitas enraizarte para no salir volando y no volver jamás. Vete a la playa, acompañado o solo, cabizbajo, cabreado o histérico, el mar no te juzga. Se tú respetando este momento, como estés pero rodeado de sal y yodo. Haz deporte, canta, dibuja, vete al cine (puedes comer palomitas). No te preocupes, nadie te quitará lo que ya has conquistado. Es tuyo, solo necesita tiempo para empaparse bien en tus células. Y si ese tiempo te lo pasas… haciendo el amor ¿por ejemplo?

Si todavía crees que llega un momento en que todo este show termina y el equilibrio reina sobre el caos… amig@, siento decirte que creo que ese es otro cuento Disney. ¡ESTO NUNCA PARA! Siempre es distinto y cada vez es menos invalidante y más alucinante, pero nunca se detiene. ¡No vayas a querer tomártelo todo de un trago baby!

Estás aquí para estar más cerca de ti y ser más libre y para eso hay que sudar mucho y pasar un miedo de pelotinguis, pero eso ya lo conoces. Ahora te invito a que te tomes un descanso, te lo mereces. Un poco de conversación banal, un zumito o una cervecita, achuchones familiares sin justificaciones. Como cuando no habías abierto la caja de Pandora pero sin la parte de sentir que eras un absoluto extraño para ti mismo.

Lo estás haciendo bien herman@. Solo entregate un ratito a la gozadera, todavía quedan curvas que pilotar.

proceso espiritual

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