LA CELEBRACIÓN DE LOS SABBATS (CICLOS DEL SOL)

El año según la espiritualidad Wiccan es un ciclo sin principio ni fin. Sigue el crecimiento de la agricultura a través de las estaciones y los temas de los Sabbats son temas de paso entre la vida y la muerte.

La Diosa nace en Yule (solsticio de invierno 20-23 de Diciembre), es un deseo frágil en Candelmas (2 de Febrero) una niña en el equinoccio de primavera (20-23 de Marzo), una joven descubriendo la sexualidad en Beltrane (1 de Mayo), la Madre de la vida en el solsticio de verano (20-23 de Junio), la mujer madura en Lammas (1 de Agosto), la mujer entrando en la menopausia en el equinoccio de otoño( 20-23 de Septiembre) y anciana que abraza la muerte en Hallows (31 de Octubre).

sabbats

Ritualizar los Sabbats es ritualizar la vida, la muerte y la vuelta a la vida de la Diosa, del año y de todas las formas de vida. El mensaje principal de la celebración es que la rueda de la vida es infinita y que la ley del cambio reina sobre todas las cosas.

El año está dividido en dos mitades, la mitad creciente y la mitad decreciente y una parte no puede existir sin la otra.

Al reunirse para celebrar los Sabbats se genera un sentimiento de unidad y comunidad sabiendo que durante cada Sabbat, mujeres y hombres de alrededor del mundo están celebrando el mismo ritual en el mismo momento. Se tiene la sensación de que el mundo está cambiando y que los valores de unidad y cooperación están volviendo a la tierra. Las personas que viven conectadas con el ciclo estacional entienden que todos los momentos son necesarios como también todas las etapas en la vida son igual de importantes y divinas. Cuando entendemos la importancia del invierno porque de él se desprende el verano, no tememos envejecer, no maquillamos nuestra madurez ni nos aferramos a la juventud. Permitimos la vida y somos parte de un todo.

Mientras que los rituales de luna están dedicados a los ciclos menstruales a corto plazo, los ciclos anuales tienen el foco más a largo plazo. Los rituales solares siguen el cambio de la tierra a través de los años y nos conectan con la totalidad. Entendemos el año como un pequeño microcosmos que nos guía al desarrollo de la historia de la tierra y el Universo en su totalidad.

El la celebración de los Sabbats las personas nos reunimos para recordar que lo que tiene que morir morirá y lo que tiene que nacer nacerá. De ninguna manera podemos hacer que una estación no termine, así es como recordamos que debemos vivir nuestra vida, sabiendo que no existen inicios sin finales ni finales sin inicios.

La segunda mitad del año empieza con el solsticio de verano. En este momento el crecimiento llega a su clímax y lleva implícito el declive. Es el momento donde la rueda gira. Recordando la sonadísima imagen del yin yan, toda oscuridad alberga la semilla de luz y toda luz alberga en si el inicio de la oscuridad. En este primer Sabbat nos preparamos para aceptar la abundancia y manifestar lo que lleva creciendo en la primera parte del año pero también nos preparamos para la oscuridad, para el recogimiento y la muerte.

Los rituales de solsticio de verano son el mejor momento para reunirse fuera, hacer una fogata y hacer ruido. El verano explota y con el la música, los tambores, los bailes.

FECHA: 20 DE JUNIO 2018 A LAS 20H

LOCALIZACIÓN: VITAESTORE (TRAVESSERA DE GRACIA 147)

APORTACIÓN: 5 EUROS

LA IMPORTANCIA DEL GOCE EN LOS PROCESOS DE ABERTURA ESPIRITUAL Y SANACIÓN EMOCIONAL

Si has llegado aquí es porqué estás en alguno de estos dos divertidísimos procesos o los dos a la vez. Seguramente hayas revisado más de una vez tus patrones, tus creencias limitantes, hayas fruncido el ceño intentando recordar traumas de la niñez, matado a tu padre y a tu madre (espero que la mayoría de forma metafórica), dibujado en tinta china tu carta astral o bebido raíces en bosques amazónicos. Bien, eso esta muy bien. El mundo te lo agradece. Ahora respira.

En la era de la inmediatez la oferta de terapias, formaciones, talleres y retiros es infinita. No los harás todos, no los tienes que hacer todos. Para un segundo. Ablándate un rato. Sé que es intenso, tiene que serlo. Pero también puedes bailar. Bailar mucho con el rímel corrido porque tu proceso te pide que llores o bailar mucho con el culo casi tocando al suelo porque necesitas enraizarte para no salir volando y no volver jamás. Vete a la playa, acompañado o solo, cabizbajo, cabreado o histérico, el mar no te juzga. Se tú respetando este momento, como estés pero rodeado de sal y yodo. Haz deporte, canta, dibuja, vete al cine (puedes comer palomitas). No te preocupes, nadie te quitará lo que ya has conquistado. Es tuyo, solo necesita tiempo para empaparse bien en tus células. Y si ese tiempo te lo pasas… haciendo el amor ¿por ejemplo?

Si todavía crees que llega un momento en que todo este show termina y el equilibrio reina sobre el caos… amig@, siento decirte que creo que ese es otro cuento Disney. ¡ESTO NUNCA PARA! Siempre es distinto y cada vez es menos invalidante y más alucinante, pero nunca se detiene. ¡No vayas a querer tomártelo todo de un trago baby!

Estás aquí para estar más cerca de ti y ser más libre y para eso hay que sudar mucho y pasar un miedo de pelotinguis, pero eso ya lo conoces. Ahora te invito a que te tomes un descanso, te lo mereces. Un poco de conversación banal, un zumito o una cervecita, achuchones familiares sin justificaciones. Como cuando no habías abierto la caja de Pandora pero sin la parte de sentir que eras un absoluto extraño para ti mismo.

Lo estás haciendo bien herman@. Solo entregate un ratito a la gozadera, todavía quedan curvas que pilotar.

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